23 diciembre, 2011

Queso Babybel

Mi niña me llama, insiste. Estoy afónica. Voy a su lado una y otra vez. Me vuelve a llamar. Le he traído uno de esos quesos que le encantan. Delicioso, siempre dice y abre la tapa de cera como quien desnuda una flor.



Enojada,  dispuesta a jugar al mimo de crucero, camino como tromba. ¿Cómo pintar con los dedos un regaño?. Extiende su manito, sonríe.


Perdóname, Hijita, la impaciencia no tiene corazón.

4 ¿Qué me cuentas?:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...