15 julio, 2011

Gibrán y Facundo: un camino

Un hombre imaginó una pasión. La pasión convertida en libro tomó forma a fines de 1926, cuando más de setenta personajes, roban el talento del escritor y la imaginación del lector para dar vida al Hijo del Hombre. Hablando en sentimientos diversos, estas voces conforman una etopeya de Jesús de Nazaret. Gibrán Jalil Gibrán nos permite escuchar las voces de Juan, Poncio Pilatos, María Magdalena…


Un siglo después en Argentina, un trovador nos cuenta de la Cardoseco. “Tenía su casita cerca de los cuarteles para tener a los clientes cerca”. A Facundo Cabral, la Cardoseco le dio la primera versión del amor “¿Tenés dinero?” De ella se enamoró, con la inocencia del hervor primero. Y años después un amigo muy pobre le comentaba: “Me conmueve cuando me hablas de la Cardoseco porque me recuerda a María Magdalena”. El trovador descubrió los rumbos que lo llevaron a Jesús de Nazaret. Enlazando estas venas, abrió una puerta distinta. El mismo destino que el poeta libanés vio cuando conformamos un espíritu mejor, para convivir, en esa colindancia de Infierno y Paraíso, aquí...ahora...

8 ¿Qué me cuentas?:

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